agosto 30, 2024

¿Qué está en juego en la “cumbre de la naturaleza”, la COP16 de Colombia?

Por: Aníbal Pauchard

Director del Instituto de Ecología y Biodiversidad – Académico Universidad de Concepción

En la última década hemos recibido noticias muy preocupantes sobre el estado de la biodiversidad a nivel mundial. Se estima que de las 8 millones de especies que habitan el planeta, más de 1 millón se encuentran en peligro de extinción, y que los impulsores humanos de este deterioro de la biodiversidad, como el cambio climático, la destrucción de hábitat y las especies invasoras, van a seguir en aumento  (IPBES 2019).  

En este complejo escenario, la COP16 de Cali, Colombia es la primera instancia en que los países se van a reunir después de la aprobación del nuevo Marco Global para la Biodiversidad en Montreal, del año 2022. El marco de Kunming-Montreal propone cuatro objetivos generales y 23 nuevas metas de la Convención de la Diversidad Biológica para el periodo 2030- 2050, y busca establecer medidas efectivas de conservación de la biodiversidad para frenar la actual crisis planetaria que está llevando a la extinción de especies y a la destrucción de ecosistemas. Los cuatro objetivos generales que deben alcanzarse para 2050 se centran en la resiliencia e integridad de los ecosistemas, el uso sostenible de la biodiversidad, el reparto equitativo de los beneficios, y los mecanismos de financiación e implementación efectivos, con una meta de US$ 700.000 millones al año para los esfuerzos de conservación.

Las metas 2030 de Kunming-Montreal son más específicas y se centran en 1) reducir las amenazas a la biodiversidad, 2) cubrir de manera equitativa las necesidades de las personas, y 3) mejorar la implementación de las medidas de conservación. Sólo como ejemplo, la meta que se ha hecho más conocida es la meta 3, que busca alcanzar una protección efectiva del territorio en áreas protegidas de 30% al 2030, por lo que coloquialmente se le denomina meta 30×30. También, la meta 2 que busca la restauración ecológica del 30% del territorio, se espera tenga un impacto importante en acciones de conservación. Otro ejemplo concreto, es la meta 6 que busca la reducción de las especies invasoras, con un objetivo ambicioso del 50% para el 2030.

Durante esta COP16, se espera que los países signatarios de la Convención de la Diversidad Biológica, entre los que se encuentra Chile, discutan los avances y mecanismos para el logro de este nuevo marco global 2030-2050. Por esto es muy relevante conocer cómo los países han avanzado en la implementación de estas metas. En particular, se espera que los países muestren el avance de sus Planes Nacionales de Biodiversidad (NBSAP, por sus siglas en inglés) y se discutan los mecanismos de financiamiento de las acciones para la conservación de la biodiversidad. 

Además, hay varios ejes transversales que tienen que ver cómo los países van a orientar las discusiones. La siempre presente tensión Norte-Sur global, respecto al financiamiento y los mecanismos de ayuda desde los países ricos a aquellos en desarrollo, seguramente va a tomar la agenda. En este sentido, se espera que haya discusiones profundas respecto al rol de las comunidades locales e indígenas en este nuevo marco de la biodiversidad, tema que es de especial relevancia para Colombia y el resto de Latinoamérica. También, se espera que el rol de las empresas, asumiendo su responsabilidad respecto al cuidado de la biodiversidad, sea mucho más activo que en cumbres anteriores. 

La presión creciente de la sociedad respecto a la pérdida de biodiversidad está mostrando sus frutos, generando una instancia para que los diversos actores, gobiernos, comunidades locales e indígenas, organizaciones no gubernamentales, y empresas asuman medidas concretas. 

Cuando estamos constantemente abrumados por las noticias sobre el creciente impacto del cambio climático en nuestro planeta y las desesperanzadoras cifras del deterioro de la naturaleza, la COP16 con su lema “Paz con la Naturaleza” ofrece un espacio para tomar acciones concretas y lograr quebrar la curva de pérdida de biodiversidad con medidas concretas tanto a nivel nacional como global.