junio 4, 2025
Junto a mujeres que observan aves se conmemoró el Día Mundial de las Aves Migratorias en Hualpén

“En cada ala que roza el viento costero de la península de Hualpén, hay una historia que va más allá del dato, del conteo, del monitoreo y de la especie. Las aves, libres y a la vez profundamente conectadas con sus territorios, nos enseñan sobre resiliencia, adaptabilidad y cuidado. Visibilizar este lazo entre mujeres y aves es una forma de resistir y reencantar. Porque al observar aves, también nos observamos a nosotras mismas: migrantes, cuidadoras y exploradoras del horizonte”, señaló la investigadora Sara Rodríguez San Martín de la Facultad de Ciencias de la UCSC.

Con esta mirada comenzó “Pajareras: mujeres que observan aves”, jornada para conmemorar el Día Internacional de las Aves Migratorias, que se vivió el sábado 10 de mayo en el Parque Museo Pedro del Río Zañartu, en la comuna de Hualpén. La actividad estuvo organizada por el Parque Museo y el Instituto de Ecología y Biodiversidad -IEB-, proponiendo un cruce entre la ciencia, la observación, la educación ambiental y el arte. Fue una invitación a detenerse, observar y conectar con los ritmos del ecosistema costero del Biobío. Una jornada que reconoce a las aves no solo como especies biológicas, sino también como señales vivas de que un ecosistema está sano, vibrante y lleno de memoria desde los ojos de mujeres locales.
Bajo un sol brillante, la jornada se inició con un avistamiento de aves para mujeres, a cargo de Viviana San Martín y Carolina Oróstica, guías del Parque Museo Pedro del Río Zañartu. En esta instancia, se recorrió la desembocadura del río Biobío y el borde costero, observando especies como cisnes de cuello negro, cormoranes, gaviotas, loicas, entre otras aves que circulan en la península de Hualpén. Luego, se compartieron experiencias y emociones que nacen del contacto directo con este ecosistema y su biodiversidad.

A las 15 horas, en el Salón Patrimonial del Parque Museo PRZ, se inició el conversatorio “Pajareras: Mujeres que observan aves”, junto a cuatro expositoras: Katherine Sanhueza, guía naturalista y fotógrafa de fauna silvestre; Catalina Luengo, ingeniera en conservación, ilustradora naturalista y guía de aviturismo; Francisca Bordón, ornitóloga e investigadora en iniciativas de conservación, y Sara Rodríguez, doctora en biología marina, y académica de la Universidad de La Santísima Concepción.
Este diálogo estuvo moderado por Xuksa Kramcsak, periodista y coordinadora de comunicaciones del Nodo Concepción del IEB.

El encuentro también contempló el lanzamiento del libro lúdico y educativo: “Volando por los Humedales”, una obra dirigida a las infancias y co-creada por el Laboratorio de Estudios del Antropoceno y el colectivo baguales, con apoyo del IEB.
Este libro educativo-ambiental es una invitación a recorrer los humedales costeros del sur de Chile a través de una propuesta lúdica y artística. Incluye ilustraciones tipo pictureka para observar lo que sucede en estos ecosistemas, fichas para colorear, juegos de papel y el juego visual “Humedal a la vista”, donde el arte y la ciencia dialogan para sensibilizar desde lo cotidiano.
La actividad, a salón lleno, contó con 74 asistentes y concluyó con muchas emociones y aprendizajes, junto a los sonidos y voces de Bandada Ensamble, grupo de estudio vocal que recopila los cantos de mujeres de todo el mundo, destacando las cosmovisiones y luchas sociales.
Voces desde la organización
Xuksa Kramcsak, coordinadora de comunicaciones del nodo Concepción del Instituto de Ecología y Biodiversidad -IEB-, destacó que “este tipo de actividades permite encontrarnos desde la sensibilidad y la colaboración. Las aves migratorias son un indicador del estado de nuestros ecosistemas y también de nosotras mismas que habitamos en él. Su estudio, visibilización y sensibilización es clave para la protección de la biodiversidad en el Biobío, sobre todo si viene desde mujeres activadoras locales que trabajan en protegerlo desde distintos ámbitos, creando hermandad en ello”. Por su parte, Vanessa Morales, jefa de cultura y patrimonio del Parque Museo Pedro del Río Zañartu, también destacó la relevancia de esta iniciativa.


“Queremos que el museo sea un espacio de encuentro entre saberes, arte y ciencia. Las aves nos invitan a mirar el territorio con más atención, a valorar los ecosistemas que habitan y a reconocer el rol de las mujeres que investigan, enseñan y cuidan la naturaleza”, concluyó.
