octubre 29, 2025

Estudiantes del Liceo Bicentenario San Nicolás viven experiencia educativa interdisciplinaria en el Tranque Coipín

Arte, biodiversidad y ciencia se unieron en una salida pedagógica que podría abrir caminos hacia nuevos proyectos educativos colaborativos.

Una jornada inolvidable vivieron las y los estudiantes de 1º medio del Departamento de Artes del Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás, durante una salida pedagógica al Tranque Coipín, en la comuna de San Nicolás, Región de Ñuble. En este encuentro, se combinó la observación de aves, la creación artística, la educación ambiental y la reflexión sobre el cuidado del territorio, en una experiencia que reafirma el compromiso del liceo con la educación interdisciplinaria y el enfoque STEM. La actividad contó con la participación de docentes del liceo, el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), una representante comunitaria y un equipo audiovisual de estudiantes en formación como periodistas escolares.

 

Aprendizaje en terreno con enfoque artístico y científico

Patsy Muñoz, docente de ilustración del Departamento de Artes, destacó la importancia de vincular el arte con la ciencia en terreno, “fue una actividad lúdica y significativa donde pudimos activar los sentidos de las y los estudiantes en un entorno cercano. Aprendieron a observar aves, reconocer la biodiversidad local y trabajar en equipo creando señalética para proteger el ecosistema. También fortalecieron la comunicación entre compañeros y conocieron a la señora Rogelia Pedreros, representante del Comité Campesino del sector, promoviendo así un vínculo respetuoso con la comunidad.”

Desde el acompañamiento institucional, Amalia Riquelme, mentora del departamento de artes visuales, valoró la dimensión educativa de esta experiencia, “este tipo de actividades abre nuevas formas de aprendizaje al conectar con el entorno. Lo interesante es la potencialidad que tiene para futuros proyectos. A veces creemos que no es necesario concientizar tanto, pero el arte permite bajar conceptos complejos y transmitirlos de forma amable y comprensible para las nuevas generaciones.”

 

Enfoque STEM y derechos educativos

Para Helga Sandoval, directora académica del liceo, esta salida pedagógica responde a la filosofía educativa del establecimiento, “promovemos el desarrollo de habilidades STEM, pero también reconocemos el arte como un derecho. Esta actividad permitió integrar ambos mundos, en una experiencia al aire libre que fortalece el aprendizaje, el bienestar emocional y el interés vocacional. Los estudiantes eligieron participar según sus intereses y los resultados hablan por sí solos: señalética artística, trabajo colaborativo y compromiso real con el entorno”.

Durante la jornada, se realizó también una donación de 42 libros por parte del IEB a la biblioteca del liceo, incluyendo títulos como Volando por los humedales, Orquesta del humedal y Metodologías aplicadas para la conservación de la biodiversidad en Chile, entre otros, aportando valioso material de consulta para futuras investigaciones escolares.

 

Ciencia, comunicación y comunidad

El investigador del IEB y académico de la Universidad de Concepción, Cristóbal Pizarro, valoró profundamente el potencial de esta colaboración, “el IEB y el Liceo San Nicolás son instituciones de excelencia. Lo vivido en esta salida -cuatro profesoras, una guía científica, observación de la naturaleza, instalación de cámaras trampa y muestras de agua- representa una oportunidad real para construir proyectos pedagógicos interdisciplinarios de gran impacto. El equipo docente está comprometido con su territorio, y eso es clave para hacer ciencia y arte al servicio de la comunidad”.

Además, un equipo audiovisual escolar, guiado por la encargada de comunicaciones del IEB, registró toda la jornada, generando contenido propio que fortalece la labor comunicativa y el pensamiento crítico del estudiantado.

Sofía Aceituno, alumna de 1º medio STEM, fue una de las participantes activas, “me gustó mucho la actividad. Conocía algo sobre biodiversidad, pero aquí aprendí sobre orquídeas, aves y plantas del lugar. Fue genial mezclarlo con arte. Me gustaría seguir por el área humanista o químico-biológica, quizás estudiar derecho o periodismo enfocado en el medio ambiente.”

Esta jornada no solo dejó aprendizajes concretos sobre biodiversidad local, sino que también abrió la puerta a futuras colaboraciones demostrando que cuando el arte, la ciencia y la educación se cruzan con respeto y creatividad, el resultado puede ser transformador.