febrero 2, 2026

Curso Ecología de Bosques celebra su XX versión con énfasis en la investigación de largo plazo en Senda Darwin

Durante 9 días de estudio intensivo y trabajo de campo, se desarrolló en la Estación Biológica Senda Darwin la XX versión del Curso Ecología de Bosques, una instancia formativa emblemática que este año se centró especialmente en el enfoque de la investigación ecológica de largo plazo, pilar fundamental para comprender la dinámica de los ecosistemas forestales del sur de Chile.

El curso, fundado por Juan Armesto, precursor de esta iniciativa y referente de la ecología chilena, vivió este año una versión especialmente significativa, ya que fue la primera realizada sin su presencia, tras su lamentable partida. Su legado, sin embargo, estuvo presente en cada jornada de campo, en las preguntas de investigación y en la mirada crítica y profunda que el curso busca transmitir a las nuevas generaciones de científicas y científicos.

La actividad fue organizada por el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) en conjunto con la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), y se desarrolló en la Estación Biológica Senda Darwin, sitio de conservación y estudios de largo plazo, uno de los más relevantes del país.

Durante esta versión, las y los estudiantes recibieron clases de destacados investigadores del IEB y de diversas universidades, entre ellos Juan Luis Celis, Jorge Pérez Quezada, Álvaro Gutiérrez y Thorsten Wiegand, ecólogo teórico alemán experto en ecología espacial y modelización ecológica, además de los profesores de la PUC y coordinadores del curso Cristóbal Quiñinao y Aurora Gaxiola, investigadora del IEB y representante de la Fundación Senda Darwin en la Red de Centros y Estaciones Regionales de la PUC (RCER).

Como parte del compromiso con la vinculación territorial, el curso abrió algunas de sus clases a colaboradores del territorio de Ancud, fortaleciendo el diálogo entre ciencia, instituciones locales y comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Experiencia formativa desde el bosque

La estudiante Javiera Manríquez, de la Universidad Austral de Chile y actual estudiante del Magíster en Ecología Aplicada, destacó la intensidad y profundidad del curso:

“Vine a este curso por una recomendación y la verdad lo encontré muy bueno, ayuda a comprender mucho mejor los bosques y las interacciones, integrar todos los conocimientos que tenía de mi formación. Fue súper intenso, mucho trabajo de campo, las clases estuvieron muy buenas y me hizo replantearme muchas cosas. Mientras más conocimiento uno tiene, más preguntas se puede hacer y eso aporta mucho a la investigación. Fue harto trabajo en equipo y logramos hacernos preguntas y responderlas en muy poco tiempo, llegar a la metodología y a las respuestas biológicas de lo que estábamos observando”.

Por su parte, Francisco Schultze, estudiante de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, valoró la experiencia de aprendizaje en terreno:

“Me voy con una experiencia increíble, mucho aprendizaje. El trabajo en terreno es distinto a la teoría, uno piensa que diseñar un experimento y ejecutarlo es fácil, pero estar en terreno implica muchas complicaciones. Es fundamental para entender cómo se trabaja en la vida real. Recolectar datos es intenso, muy bonito, y el proyecto es genial. Creo que nunca había estado en un bosque así, me voy con el corazón lleno”.

Desde el territorio, Pedro Berríos, guía turístico y participante invitado de la comunidad de Ancud, valoró la instancia y el vínculo entre ciencia y comunidad:

“Mis años de acercamiento a la educación medioambiental y ecoturismo me permitieron ser considerado para participar de los cursos de ecología que imparte Senda Darwin en conjunto con el IEB desde hace ya varios años, a quienes agradezco tanto la invitación como su labor de acercar el conocimiento al público general de distintas formas. El curso fue amplio y exigente; al no ser estudiante de carreras afín encontré mucho conocimiento nuevo, que espero poder terminar de entender y utilizar algún día para seguir propagando educación donde esta se requiera. Una buena instancia que permitió y seguirá permitiendo el avance científico en conjunto”.

 

Investigación de largo plazo como eje central

La profesora coordinadora del curso Aurora Gaxiola, investigadora principal del IEB, explicó el foco de esta versión:

“Estamos en la clausura de la XX versión del curso Ecología de Bosques y en esta ocasión hicimos mucho énfasis en propiciar la reflexión sobre la importancia de los estudios de largo plazo, de lo que significa mantenerlos, pensarlos y la dinámica que va detrás del análisis de datos. El estudiantado estuvo expuesto a bases de datos de largo plazo, a tomas de muestras en trabajo de campo y a diseñar experimentos y estudios que respondieran a las preguntas que les inquietaban. Escuchamos siete presentaciones muy interesantes, desde diferentes perspectivas, pero todas enfocadas en entender la dinámica y el monitoreo de largo plazo de los bosques. Esperamos que esto sea una semilla para que haya más generaciones preocupadas de estas problemáticas”.

En la misma línea, el investigador principal del IEB Álvaro Gutiérrez destacó la relevancia de retomar el curso con este enfoque:

“Retomamos un curso muy importante que siempre ha estado ligado al trabajo que se hace en la Estación Biológica Senda Darwin, con el enfoque de hacer que los estudiantes entendieran los procesos de largo plazo que ocurren en los ecosistemas, en particular los bosques y su sucesión. Esto se alinea muy bien con la investigación que estamos haciendo nosotros. Los estudiantes pudieron pensar en preguntas de investigación con los datos disponibles y conocer de primera fuente los experimentos y trabajos que se están realizando. Reunir a distintos investigadores y al equipo de apoyo de la estación hace que este sea un trabajo integral. Creo que fue un tremendo éxito y estamos muy contentos con la experiencia”.

Finalmente, el profesor coordinador del curso Cristóbal Quiñinao, académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la PUC, valoró el impacto formativo de la experiencia:

“La evaluación es súper buena, y se nota en las presentaciones finales. Estar concentrados una semana en actividades de campo y análisis teórico permite entender realmente cuál es el objeto de estudio. Estar en el bosque, salir al terreno, entender que no es algo uniforme, sino un sistema complejo con mucha estructura espacial, es un aporte enorme para los estudiantes. Les permite plantearse preguntas mucho más profundas y desarrollar flexibilidad para abordar una misma pregunta desde distintas perspectivas. La idea es seguir repitiendo esta experiencia en el tiempo y compartirla con más personas”.

 

Formación, ciencia y legado

La XX versión del Curso Ecología de Bosques reafirma el valor de la Estación Biológica Senda Darwin como aula viva para la formación científica, donde la investigación de largo plazo, el trabajo en terreno y el aprendizaje colectivo se articulan para formar nuevas generaciones comprometidas con el conocimiento y la conservación de los ecosistemas. Esta experiencia se enmarca en el trabajo del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), a través de su Programa Integrativo de Investigación de Largo Plazo y del programa Integridad de los Ecosistemas y Contribuciones de la Naturaleza a las Personas, al cual pertenecen las y los investigadores que participaron del curso.

En esta edición, el curso contó además con el valioso apoyo de Karina Madriaza, postdoctorante del IEB, como ayudante académica, junto al trabajo fundamental del equipo de la Estación Biológica Senda Darwin, que hizo posible el desarrollo de las jornadas de clases y terreno. En este aniversario, el curso también rinde un sentido homenaje a Juan Armesto, cofundador del IEB y fundador de la Estación Biológica Senda Darwin, cuyo legado sigue vivo en la ciencia que se hace en el territorio y en la formación de quienes hoy continúan aprendiendo desde el bosque y para el bosque.