febrero 11, 2025

Cuidando en red el territorio biocultural donde se encuentran todas las aguas

Durante la primera semana de febrero, la costa de la Región de La Araucanía fue testigo de la «Semana de los Humedales», un evento clave para la protección de estos ecosistemas y su biodiversidad. Organizado por la Comunidad Lafkenche Mateo Nahuelpán, con la colaboración del Laboratorio de Estudios del Antropoceno (LEA) de la Universidad de Concepción y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), el evento se realizó en Monkül, un territorio biocultural de gran valor para el planeta, que tiene como protagonistas los humedales, las aves y la cultura lafkenche, destacándose como un refugio de saberes tradicionales y de biodiversidad.

Durante una semana empapada de reflexiones y aprendizajes, se desarrollaron tres encuentros para fortalecer la identidad mapuche lafkenche en la misma comunidad y visibilizar la importancia de este territorio. La “Semana de los Humedales” incluyó un “Seminario de Saberes, Artes y Oficios Tradicionales de los Humedales” el cual tuvo como invitados a tres cultores mapuches que compartieron sus saberes y experiencia de vida, entre ellos Desiderio Catriquir, María Isabel Cachaña (Premio a la Trayectoria Nacional en Cultura Tradicional, Margot Loyola Palacios) y Hernán Marinao.

Otro hito fue el “Diálogo por la Memoria del Humedal Monkül” donde el equipo del LEA compartió tres años de investigación en el marco del proyecto Fondecyt «Refugios Bioculturales». Se entregaron insumos educativos y materiales didácticos a la comunidad para visibilizar y preservar sus saberes. En esta instancia, también se presentó el resultado del mapeo de los sitios clave del humedal y sus transformaciones y acciones de conservación, ilustrado por la investigadora Catalina Luengo. Además se exhibieron tres microcápsulas documentales del proceso de la productora F9, disponibles aquí. 

Foto grupal del «Seminario de Artes y Oficios Tradicionales Mapuche» de la «Semana de los Humedales» en Monkul.

“Esta Semana de los Humedales, fue de gran importancia no solamente por las jornadas que compartimos con la comunidad, sino por las jornadas internas de sistematización de las principales conclusiones y reflexiones de los eventos que gatillaron tres principios estratégicos que tienen que ver con la educación intercultural, la gestión de acciones directas para las amenazas del humedal, y el fortalecimiento de la gobernanza entre comunidades con el sector público, privado y las universidades”, destacó el investigador Cristóbal Pizarro.

Por otro lado, la investigadora Catalina Luengo señaló que para enfrentar los desafíos socioambientales actuales es necesario re-pensar y re-intencionar enfoques genuinos y colaborativos para el cuidado de los humedales costeros. “El arte puede abrir procesos de investigación y explorar nuevas perspectivas, se convierte en una fuente de inspiración para activar procesos comunitarios. Al ser colaborativo, el arte también es pedagógico y facilita el diálogo de saberes, incluyendo saberes locales y conocimientos científicos. Esto permite espacios de encuentro que construyen nuevas narrativas multisensoriales e imaginarios de pertenencia a un lugar que reflejan las redes de cuidado esenciales para el buen vivir y la resiliencia territorial. De esta manera, las metodologías que utilizamos donde conectamos el arte y la ciencia con la naturaleza creemos que podría recuperar esa dimensión humana profunda que permite comprender nuestra interacción con la tierra como un intercambio que nos hace responsables, nos vuelve reflexivos, críticos y creativos al permitir descubrir-nos entorno a lo que sentimos, consumimos y queremos construir como socio-ecosistemas”, destacó.

(De izquierda a derecha) Olga Barbosa, Cristóbal Pizarro, Tatiana Marivil, Estela Nahuelpán, Catalina Luengo y Aylen Nahuelpán.

El trabajo con las comunidades del humedal Monkul siempre ha significado una labor de servicio para y con los humedales y su cultura. “La oportunidad de observar junto a ellas este asombroso ecosistema, nos ha permitido ver de cerca y aprender de su gran labor y compromiso con la conservación, siendo inspiración en experiencias de reciprocidad y cuidado de los humedales costeros”, afirmó la ingeniera en conservación de recursos naturales. De esa forma, el trabajo iniciado desde la investigación con el levantamiento de los conocimientos espacio temporales con líneas del tiempo y mapeos colectivos, ha permitido relevar lugares esenciales para la biodiversidad y cultura mapuche lafkenche, como también poner en evidencia las amenazas actuales que enfrenta este territorio, estos diálogos han permitido desarrollar soluciones colaborativas para la gestión y cuidado del humedal, como el monitoreo de aves comunitario, la creación de materiales educativos, la creación e instalación de señaléticas de protección junto a la niñez, y la colaboración técnica en los diversos procesos de autonomía y gobernanza local del humedal de Monkül, además de celebrar y visibilizar actividades educativas interculturales que son sin duda experiencias muy significativas para resignificar las narrativas de cuidado entorno a la vida en los humedales.

El evento culminó con el III Festival de las Aves, una actividad que conmemoró el Día de los Humedales y reunió a 60 personas de diversas localidades como Tirúa, Carahue, Temuco y Santiago. Incluyó recorridos en kayak por los ríos y humedales de Monkül, avistamiento de aves en dunas y playa, y un encuentro comunitario con actividades artísticas, culturales y divulgativas.

Firma de convenio de colaboración 

Firma de convenio entre la Comunidad Mateo Nahuelpán y el Instituto de Ecología y Biodiversidad. A la izquierda Estela Nahuelpán y a la derecha Olga Barbosa.

Las reflexiones y conversaciones sostenidas durante la semana trazaron una hoja de ruta para fortalecer la educación intercultural, gestionar soluciones conjuntas ante las amenazas que afectan al gran humedal Monkül, y potenciar la gobernanza y comunicación entre comunidades, el sector público, el sector privado y las universidades. Estos pilares estratégicos serán fundamentales para concretar las acciones derivadas del convenio firmado durante la semana entre la Comunidad Mateo Nahuelpán y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB). Este acuerdo fue suscrito por dos mujeres lideresas en sus respectivos ámbitos: Estela Nahuelpán, dirigenta de la comunidad Mateo Nahuelpán, y Olga Barbosa, subdirectora del IEB.

“Monkül es un lugar donde convergen, de manera respetuosa e integrada, diversas formas de conocer el entorno y encontrar soluciones a sus amenazas. Es un sistema complejo desde el punto de vista ecológico y ecosistémico, pero también por su significancia cultural y su gobernanza, que dialoga con una cultura chilena muchas veces desvinculada de este tipo de espacios. Aquí comprendemos que la identificación y el abordaje de amenazas solo es posible mediante un enfoque interdisciplinario. Esto representa un desafío clave, porque una cosa es entender las amenazas y otra es trabajar en la gobernanza para enfrentarlas”, destacó Olga Barbosa.

Festival de las Aves, Monkül 2025.

Si bien el trabajo de cuidado y protección del humedal se remonta al año 2012, promovido por la propia comunidad, su esfuerzo fue reconocido en 2020 con la designación de Monkül como el primer sitio Ramsar de la Región de La Araucanía. Ahora, las actividades de visibilización y educación buscan fortalecer la protección de la biodiversidad y sensibilizar a las generaciones más jóvenes, especialmente a través de la observación de aves y el estudio de los humedales. Estos ecosistemas enfrentan amenazas graves, como la quema de amplias zonas de pajonales, donde anidan aves y habitan mamíferos, el ingreso de cazadores por áreas vulnerables y la falta de conocimiento y valoración de los humedales.

“Esto nos deja una gran tarea. Es una amenaza significativa cuando no se conoce, valora ni respeta el propio territorio. Por eso, en la medida en que generemos acciones orientadas a la visibilización y la educación en los territorios, podremos desarrollar herramientas de conocimiento, respeto y resguardo”, señaló Estela Nahuelpán.

Historia biocultural

Recorrido en kayak por los humedales de Monkül en Festival de las aves 2025. A cargo de Aylén Nahuelpán.

Desde hace 12 años, la comunidad lafkenche Mateo Nahuelpán trabaja en la protección de su territorio, con un enfoque especial en los humedales y su conservación biocultural. Este espacio es un refugio de biodiversidad, en particular para aves migratorias, con registros de 124 especies gracias a un monitoreo continuo realizado por el equipo del Laboratorio de Estudios del Antropoceno (LEA) y la comunidad.

Los humedales son sistemas dinámicos, interconectados y altamente amenazados, sujetos a presiones directas o indirectas de cambio y eventos catastróficos. También son resguardos de saberes tradicionales, fundamentales para la cultura lafkenche, que vinculan las memorias de sus habitantes y permiten conectar con otras comunidades. “Todo lo que aquí existe en cuanto a colaboración, redes, saberes y conocimientos en biodiversidad, memoria, experiencia y educación ambiental, queremos que sea una referencia para la región, el país y el mundo”, enfatizó Estela Nahuelpán.

Avistamiento de aves, Festival de las Aves 2025 en Monkül. A cargo de Cristóbal Pizarro y Catalina Luengo.

La biodiversidad de este territorio incluye lagunas, cuerpos de agua, cerros, bosque nativo, frutos, hongos, plantas medicinales y una gran diversidad de avifauna y aves acuáticas. Además, cuenta con redes de canales, dunas, una desembocadura, playas y una rica biodiversidad marina, con algas, peces y mariscos. La investigación y sistematización de la información sobre este territorio ha sido liderada por el investigador del IEB, Cristóbal Pizarro, a través del proyecto Fondecyt “Refugios Bioculturales”, que seleccionó a Monkül como uno de los tres humedales emblemáticos por su memoria y conservación biocultural.

Trabajando en red

Festival de las Aves 2025 en Monkül.

La colaboración entre la comunidad, el LEA y el IEB ha permitido generar vínculos con otras organizaciones clave en la conservación biocultural. En esta Semana de los Humedales participó Fundación Mar Adentro, quienes trabajan en la vinculación de arte y ciencia en la educación. “Es importante aprender y escuchar sobre educación intercultural y trabajar de manera colaborativa. Nos conocimos con el equipo y las dirigentas comunitarias en un congreso internacional sobre educación para el desarrollo sustentable e interculturalidad, y de ahí surgieron iniciativas conjuntas para proyectar un trabajo sensible y situado, considerando el arte y la ecología en la educación”, comentó Manuela Méndez, directora de aprendizaje de la Fundación Mar Adentro.

Taller para niñeces de creación y pintado de letreros para la protección de los humedales en Festival de las Aves Monkül 2025.

En el Festival de las Aves, Sergio Benavides, encargado del programa de gestión de Especies Exóticas Invasoras del Ministerio del Medio Ambiente compartió información sobre la Ley de Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). “El SBAP representa un avance en la conservación de la biodiversidad. En cuanto a los humedales, incorpora un inventario nacional y establece limitaciones para su intervención. La ley 21.600 contempla un plazo de cinco años para la reclasificación de sitios protegidos, y Monkül podría ser incluido en una categoría específica”, explicó.

Tambien participó Loretto Arriagada, de la ONG Audubon, quien compartió estrategias de buenas prácticas en zonas costeras. “Monkül alberga una gran diversidad de flora y fauna. Se han identificado cerca de más de 80 especies de aves, de las cuales 13 son migratorias. Sin embargo, enfrenta grandes desafíos de conservación, por lo que promovemos herramientas para que las comunidades incorporen en sus prácticas de liderazgo comunitario, como el manual ‘La playa es de todos’”, explicó.

Reflexiones y saberes ancestrales

Atardecer en Monkül. Créditos: Claudia Ávila.

Durante el seminario de Artes y Oficios, Desidero Catriquil, Dr. en Educación Intercultural compartió sus conocimientos sobre “Qüy mapu. Escenarios de vida en la sociedad mapuche. Perspectiva educacional”, destacando la importancia de los fonemas y las toponimias mapuches como una vía para conectarse con su cultura. Enfatizó que este es el momento de rescatar y preservar estos saberes para que no se caigan en el olvido. También resaltó el valor de recorrer el propio territorio, observar, interactuar, preguntar por los nombres de los lugares y conocer la identidad a través de la conversación y las historias.

Por su parte, María Isabel Cachaña compartió su experiencia en la alfarería tradicional mapuche, enseñando la importancia de retribuir a la tierra al extraer arcilla, honrar el talento heredado de las ancestras y reconocer los ciclos de la naturaleza.

Finalmente, Hernán Marinao expuso sobre prácticas sustentables en artesanía y construcción mapuche, subrayando la relevancia del equilibrio, la gratitud y la conciencia del presente. Además, destacó el valor de poseer diversos oficios según la ciclicidad de la naturaleza y el valor del profundo vínculo con el territorio a lo largo de la vida.

Sin duda, el conocimiento y los saberes tradicionales se expresan en el territorio con una riqueza cultural y conexión que fortalecen la identidad y la memoria colectiva, aspectos que desde la ciencia es un gran aprendizaje para estar al servicio de las comunidades y del territorio.

(Por: Xuksa Kramcsak)