febrero 8, 2024

¿Cómo hacer ciencia ecológica más inclusiva y diversa desde el sur global? Congreso científico internacional reflexionó sobre esta temática desde Chile

Una de las reflexiones e inquietudes comunes en la comunidad científica, es cómo realizar ciencia más inclusiva y diversa. En este contexto, y haciendo un barrido de lo que fue el año 2023 para el Instituto de Ecología y Biodiversidad, a fines de octubre del año pasado, se realizó el congreso internacional EMAPI -International Conference on Ecology and Management of Alien Plant Invasions-, encuentro que convocó en Pucón a 140 científicas y científicos internacionales y nacionales en torno a diversidad de la ciencia y el manejo de especies invasoras. Este encuentro, organizado por el programa integrativo INP4 del Centro Basal IEB, Laboratorio de Invasiones Biológicas, estuvo marcado por temáticas inclusivas en torno al trabajo en ciencia desde distintos matices ligados a lo social, involucrando aspectos de la colonización, el rol de los jóvenes, la red de científicas y la neurodivergencia en el trabajo académico, además del manejo de especies invasoras. 

 

Desde sus inicios en 1992 en Reino Unido, la conferencia sobre ecología de invasiones biológicas ha crecido hasta convertirse en un evento emblemático del área. A lo largo de 16 reuniones, ha contado con al menos 1280 participantes de 77 países, con 1474 presentaciones. Los temas discutidos han evolucionado desde la ecología de especies invasoras hasta abordar cuestiones de manejo, control, evaluación de riesgos e impactos, reflejando así el crecimiento y desarrollo de este campo.

Entre los principales desafíos de EMAPI 2023, nos cuenta su organizadora la postdoctorante Bárbara Langdon, se encontraba la de atraer a la comunidad científica al sur del mundo. “Debía ser interesante y novedoso para realizar el viaje. Por otro lado, también estaba la complejidad de la participación latina, conociendo la falta de recursos para participar en este tipo de reuniones”, destacó. Aún así, se logró la participación activa de investigadores jóvenes a través de la interacción, conocer sus realidades y estudios más locales, los cuales han sido poco reconocidos por las revistas científicas del Norte Global. “Logramos mostrar la ciencia que se hace en el hemisferio sur y darle el espacio que se merece”, señaló la investigadora. 

Investigadoras EMAPI 2023

El equipo logró mucho más de lo esperado en términos de inclusión y diversidad. Antes de concluir el congreso, se convocó a un espacio de reflexión sobre esta temática, donde se compartieron datos de un estudio sobre el acoso laboral a mujeres en la ciencia, lo que generó el interés por establecer una red internacional de mujeres investigadoras en especies invasoras. Esta conversación brindó un espacio seguro y confianza para abordar otras dificultades que enfrentan científicas y científicos, como la equidad de género, la diversidad, la maternidad, las neurodivergencias, entre otros aspectos. “Son temáticas que no se pueden dejar de lado desde el trabajo en laboratorios, desde el trabajo de cada investigador o investigadora con su equipo, hasta reuniones mucho más grandes que éstas. La verdadera inclusión es que todos se sientan bien haciendo lo que hacen, y tengan las mismas posibilidades y oportunidades de desarrollarse en esta área de la ecología o cualquier otra. Finalmente creo que vamos en la dirección correcta y es muy emocionante saber que logramos dar un paso más en esta reunión de EMAPI”, destacó Bárbara Langdon. 

 

Hemisferio sur y jóvenes en la ciencia

Investigador argentino Martín Núñez, de la Universidad de Houston en Estados Unidos, quien presentó en la plenaria EMAPI 2023.
Investigador argentino Martín Núñez, de la Universidad de Houston en Estados Unidos, quien presentó en la plenaria EMAPI 2023.

Entre los expositores plenarios, se encontró el investigador argentino Martín Núñez, quien trabaja en la Universidad de Houston en Estados Unidos hace dos años luego de dedicar su carrera e investigación en la ciudad de Bariloche, Argentina. El científico, señala que este encuentro es uno de los más importantes para él pues es un espacio donde interactúan con expertas y expertos mundiales sobre el manejo de la ecología de invasiones biológicas. 

En este sentido, realizar ciencia más inclusiva tiene dos áreas concretas para el investigador, “primero, que sea más justa sin excluir a la gente, ideas o regiones, no debemos sesgarnos. Si sólo estudiamos el hemisferio norte, nos olvidamos del hemisferio sur, y la situación en ecología es totalmente diferente dependiendo del contexto, nosotros debemos ver cómo ocurren las cosas en distintos lugares, es difícil extrapolar de forma simple. Y segundo, necesitamos gente de diferentes sitios y diversidades tanto de género, edades, etc. que puedan contribuir con sus ideas a mejorar la ciencia, pues es urgentemente necesario, nos encontramos en el Antropoceno y todo es complejo”, destacó Martín.

Su ponencia consistió en mostrar cómo realizar ciencia desde la ecología para que sea más diversa e inclusiva, “tenemos bastante ejemplos problemáticos cuando excluimos a regiones, como es el caso de estudiar los trópicos, siempre se ha ignorando y pensando que ahí las especies no invaden, pero los trópicos están lleno de invasiones, era un sesgo grande de esta ciencia. En ese sentido hemos hecho revisiones en Asia y América del Sur”, explicó.

Ante ello promueve el trabajo en equipo de forma colaborativa. En su caso Martín mantiene contacto con personas de Rusia, China, África, Sudamérica y Norteamérica, “este proceso no es tan sencillo, cada investigadora e investigador tiene objetivos distintos de acuerdo a su universidad y su contextos, es complejo coordinar y buscar un objetivo común, pero hay que hacerlo porque es importante. De esa forma se derriban barreras y los beneficios son muchos, estas instancias son esenciales para ponernos de acuerdo y conocernos en persona”, destaca el investigador, quien señala que conocía a algunos por twitter, pero es muy distinto la conexión al hablar de frente. 

A su vez resalta que las y los jóvenes ayudan a que estos temas se mantengan en un futuro, destacando que hoy las especies invasoras se visualizan como un problema real, y no potencial, para todo el mundo. “En el año 2000 habían muchas dudas sobre ello, hoy ya es un hecho, y eso atrae a jóvenes, lo que es muy favorable pues queda mucho por hacer, estamos en la infancia de esta ciencia, aunque falta mucho manejo se ven avances”, destacó.

 

Una visión descolonizadora

Otra de las ponentes fue la investigadora Silvia Syller, fundadora en 2002 de la ONG Instituto Oros en Florianópolis, Brasil. Esta organización se dedica a la educación ambiental de las invasiones biológicas, su manejo y conservación. Según la científica, lo más importante sobre la inclusión es tener en cuenta que la mayor parte del mundo científico y académico se encuentra enfocado en visiones de países colonizadores, donde además predomina el idioma inglés y existen más recursos para la ciencia. 

“En este sentido, nos frustramos porque se dice que existe poca información en el sur global, pero eso no es verdad, tenemos mucha más información y somos más flexibles en términos del idioma, mientras que las personas de habla inglesa sólo se comunican en inglés. Un ejemplo de ello es que estamos en un congreso en Chile pero es en inglés, por lo tanto tenemos que hacer un doble esfuerzo, al igual que escribir papers en un idioma que no es el nuestro. Para nosotros es un bonus lograr comunicarnos, sin embargo mucha gente se retrae de ello, por lo tanto tenemos menos visibilidad en general. La unión del Sur Global nos ayuda a tener más visibilidad y buscar más colaboración para lograr mayor inclusividad”, destacó la científica brasileña. Una de las metas, señala la investigadora, es que las revistas científicas acepten trabajos en otros idiomas.

Michelle De Sá Dechoum de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil, quien presentó en la plenaria EMAPI 2023.
Michelle De Sá Dechoum de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil, quien presentó en la plenaria EMAPI 2023.

Michelle De Sá Dechoum de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil, quien en su plenaria compartió su investigación sobre ecología de plantas invasoras y su manejo en regiones neotropicales de Sudamérica y América Central, compartió su visión de la inclusividad en la ciencia. “El hecho de no poder conversar en nuestros idiomas, es un claro ejemplo de la masiva influencia colonial que aún tenemos. Todavía nos falta mucho para ser realmente inclusivas y diversas. Todavía se cree que en países de Sudamérica, África, Asia, no tenemos suficientes datos, pero existe mucha gente trabajando en especies invasoras en estos territorios. Muchas veces es ignorada esta información por los revisores de revistas científicas, pues no están interesados ya que es información local. Ante ello debemos no sentirnos inferiores, pues la ciencia es un reflejo de lo que sucede en la sociedad”, destacó la científica. Como una salida a ello, la investigadora insta a que las y los editores de revistas científicas sean de diferentes regiones, y mantener la diversidad y equidad de género, “si tenemos diversidades en cuerpos editoriales será mucho mejor. Además es importante compartir con gente del sur, si se debe elegir un lugar para realizar investigación que sea en regiones similares como Sudáfrica, no tenemos por qué ir a Estados Unidos o Europa”, destacó.

 

Comunicar sobre especies invasoras a través del juego 

Entre la diversidad e inclusión también se encuentra la divulgación de estos conocimientos a través de otros canales, como los juegos de mesa. Wolf-Christian Saul de la Freie Universität Berlin, Alemania, realizó su postdoctorado sobre escenarios europeos de futuras invasiones biológicas. Este trabajo derivó en la creación de un juego de mesa denominado Bioinvaders: Raccoon rampage (Bioinvasores: mapaches arrasan), donde presentan el contexto de esta problemática a través de distintos roles y actores: agencias ambientales, cazadores, y activistas por los derechos animales, poniendo en tensión las posibilidades de manejo. “La idea es que las y los jugadores conozcan la problemática de las invasiones y desafíos de manejo”, señaló Wolf, quien además destaca el trabajo interdisciplinario con el equipo de diseño de juegos de mesa. 

Por último, Sergio Benavides, cofundador del equipo de divulgación científica nacional de especies invasoras “Naturaleza Intrusa” y actual encargado del programa de gestión de especies exóticas invasoras del Ministerio del Medio Ambiente, participó en la organización  de la mesa de juegos del Congreso EMAPI. 

El profesional señala que el juego es una forma de ayudar a divulgar la ciencia y comprender algunos conceptos, “tienen una forma de plasmar conceptos -que a veces pueden ser complejos- de una forma lúdica y entretenida que capta la atención. Además los juegos tienen la particularidad de que son rejugables, entonces puedes verte inmerso en una temática ecológica -como las invasiones biológicas- profundizando de una forma lúdica, aplicando conceptos dependiendo de la mecánica del juego. Como el juego es continuo, hay un estímulo positivo asociado al aprendizaje, cada vez aprendes algo nuevo y te hace más sentido”, destacó Sergio Benavides, quien fue además colaborador del Instituto de Ecología y Biodiversidad.

Las invasiones biológicas son un tema complejo, con particularidades y aristas valóricas, es decir, distintas formas de entender el tema, por lo tanto “ la oportunidad de llevarlo a un juego de mesa nos ayuda a poder transmitir estos conceptos a situaciones prácticas”, destacó. Un ejemplo de ello, es el juego “Tori tori”, en el cual se debe “salvar” a una isla de forma colaborativa, se busca planificar en equipo y buscar la mejor alternativa para manejar las especies invasoras, de esa forma es posible acercarse más a la temática y vivir la situación, “esa es una oportunidad que nos dan los juegos de mesa y los juegos en general. Acercar temas complejos a la gente y experimentarlos desde muchas perspectivas”, destacó.

Mesa de juego EMAPI 2023
Mesa de juego EMAPI 2023