marzo 27, 2026
Coexistencia en la Patagonia, desafíos entre ganadería y carnívoros nativos

En el marco del seminario “Desafíos de investigación en el Antropoceno”, realizado el pasado 19 de marzo por el Laboratorio de Estudios del Antropoceno -LEA- de la Universidad de Concepción, el investigador asociado del IEB y académico de la Universidad de Santiago -USACH-, Dr. Dario Moreira, compartió su presentación en uno de los principales desafíos socioecológicos del sur de Chile, la coexistencia entre la ganadería y los carnívoros nativos en la Patagonia.
El director del LEA y también investigador asociado del IEB, Cristóbal Pizarro, destacó la relevancia de este tipo de instancias para reflexionar sobre estos desafíos, “el seminario representa un espacio fundamental de aprendizaje, diálogo y conversación entre estudiantes e investigadores en torno a nuestro quehacer como laboratorio, permitiéndonos reflexionar colectivamente sobre los desafíos actuales» señaló. En este contexto, valoró la presentación del fundador del LEA, Dario Moreira, sobre la coexistencia entre ganadería y carnívoros nativos, y también le dio la bienvenida a la investigadora Paola Araneda al laboratorio, quien además presentó una charla sobre la biodiversidad en el desierto como fuente de vida. «Este seminario presentó datos nuevos de investigación, actualmente en proceso de publicación, lo que permitió a los asistentes —particularmente a estudiantes— conocer de primera fuente avances relevantes para la ciencia. Estos abordan cómo los carnívoros habitan territorios dominados por sistemas agropecuarios, las respuestas de las personas frente a soluciones como el uso de perros ovejeros, y también aspectos menos conocidos, como la relación de las golondrinas de mar con ciclos de la Tierra. Estoy muy contento con este evento, ya que nos permitió compartir ciencia de alta calidad y nuevos conocimientos con la comunidad del laboratorio” afirmó.
Durante su exposición, el investigador Dario Moreira planteó que el conflicto comúnmente entendido entre humanos y fauna silvestre es, en realidad, más complejo. Según explicó, no se trata solo de una disputa entre personas y animales, sino también de una tensión entre distintas visiones dentro de la sociedad respecto a la conservación de la biodiversidad. Su investigación, desarrollada junto a estancieros ovejeros en la región de Magallanes hace ya varios años, busca comprender qué factores influyen en la tolerancia de los ganaderos frente a la presencia de depredadores como pumas y zorros. En particular, analiza cuánto están dispuestos a asumir pérdidas en su ganado en favor de la conservación de estas especies. Este estudio es financiado por el Proyecto Fondecyt #1220424 y Fundación Kauyeken (Programa de Ganadería Sostenible), liderado por el académico Dr. Javier Simonetti de la Universidad de Chile, en colaboración con el Dr. Francisco Zorondo de la Universidad de Santiago de Chile.
Uno de los principales enfoques del trabajo ha sido la búsqueda de soluciones sostenibles que no solo sean ecológicamente efectivas, sino también viables desde el punto de vista económico para los productores. En este contexto, destaca la implementación de perros pastores como una alternativa al control letal de carnívoros.“El uso de estos perros representa una estrategia no letal que permite proteger el ganado de forma continua. A partir de estudios de radioseguimiento, hemos observado que actúan como un elemento disuasivo, modificando el comportamiento de los depredadores y evitando su ingreso a las zonas núcleo donde se concentran las ovejas. De esta manera, se integran al sistema productivo como un aliado en la protección del rebaño”, destacó.

Además, la investigación ha incorporado evaluaciones económicas que indican que esta estrategia puede ser rentable para los ganaderos. “Cuando las tasas de depredación superan el 2,5% anual, la inversión en perros pastores presenta retorno económico, lo que demuestra que la coexistencia entre producción y conservación es posible mediante herramientas adecuadas”, afirmó. El investigador también señaló que métodos tradicionales, como la eliminación o translocación de depredadores, no han demostrado ser efectivos a largo plazo, ya que nuevos individuos tienden a ocupar rápidamente los territorios disponibles o regresan a su lugar de origen.
Asimismo, destacó la importancia de abordar este conflicto desde una dimensión social, considerando la percepción hacia la actividad ganadera. En este sentido, enfatizó la necesidad de generar diálogo y comprensión entre distintos actores, “históricamente ha existido una separación entre naturaleza y producción. Sin embargo, poco a poco han surgido estancias ganaderas con una mirada más sostenible, que reconocen a los carnívoros nativos como parte del capital natural, incluso con potencial en ámbitos como el turismo. En ese contexto, el perro pastor surge como una estrategia efectiva y viable”.