noviembre 17, 2022

Actividad IEB y ULS: Avistamiento de loreras tricahue junto a Escuela El Romeral

Director de Escuela el Romeral, Juan Frívola, recibiendo libro de parte del IEB, “Ecología y la gran minería del Cobre”.

Hace aproximadamente seis años, en la localidad de Quebrada del Romeral, Región de Coquimbo, loros tricahue comenzaron a llegar al sector, construyendo sus nidos en barrancos. Anteriormente, estas aves anidaban principalmente más al norte, en la región de Atacama. En estos últimos años, estos loros se han acercado a zonas periurbanas, lo que antes no ocurría, y con ello se han adaptado a convivir con la comunidad humana, aprendiendo que en la ciudad pueden conseguir comida, agua y dormir sobre el cableado eléctrico.

“Debido a la megasequía los loros han tenido que distribuirse en otros sitios. Los cuerpos de agua naturales han bajado mucho, por eso hemos presenciado que en la zona norte, año tras año, los loros se han vuelto dependientes del agua que las personas les brindan, o de las aguas puestas para las cabras en los crianceros. Este acercamiento a los poblados, también puede que tenga que ver con que se les acabó el alimento, ya que ellos comían flores y frutos secos, por eso tuvieron que salir a buscar más”, aclaró Myriam Ramírez, investigadora de la Universidad de La Serena.

El loro tricahue es una especie endémica que habita solo en dos lugares de Chile, en las regiones de Atacama y Coquimbo, y en las regiones de O’higgins y Maule. Viven entre 50 y 60 años, y vuelan alrededor de 50 km diarios. Este loro es considerado una especie en peligro, debido a la caza, la pérdida de hábitat, las construcciones efectuadas cerca de loreras y el cambio climático, asociado a la sequía.

Avistamiento de loros tricahue en nidos

Para que la comunidad, y especialmente las niñas y los niños, conozcan la situación actual de los loros, el equipo del Laboratorio de Ecofisiología Vegetal del Dr Franciso Squeo, presidente del Instituto de Ecología y Biodiversidad, y científico de la Universidad de La Serena, realizó una actividad de educación ambiental que consistió en visitar los nidos de tricahue en los barrancos del sector. Este tipo de actividades son las que realiza el Instituto de Ecología y Biodiversidad junto con la ULS en escuelas unidocentes como el Romeral, con el fin de que las y los estudiantes y su profesor conozcan la biodiversidad, y reconozcan su valor como parte de su patrimonio natural.

“Esto implica compartir el conocimiento, y también entender lo que la comunidad conoce. Cuando se quiere hacer acciones de conservación, por un lado tenemos que saber sobre los objetos de conservación como las plantas, los animales y el ecosistema. Pero también es importante interactuar con la comunidad humana que vive aledaña a ellos. Si no entendemos la cosmovisión de estas poblaciones rurales, las acciones de conservación fallan”, expresó Francisco Squeo, presidente del IEB.

Esta experiencia es para los alumnos de la Escuela El Romeral, una oportunidad de acercamiento desde el ámbito educativo a una especie con la que conviven a diario.

El contacto con los loros desde un punto de vista científico, les empodera al recibir conocimiento de su entorno.

Así lo expresan ellos mismos: “Fue una experiencia bonita y divertida, porque nunca habíamos visto así a los loros, de tan cerca”, manifestaron Nayareth y sus compañeros de la Escuela El Romeral.

(Por: Amaru Giacometto – estudiante en práctica IEB)