December 11, 2023

Las islas pequeñas claman por una política ambiental más integral: Chile y Filipinas en la mira

Filipinas luego de un tifón. Créditos: Mónica Ortíz

En un reciente estudio titulado “The land and sea routes to 2030: a call for greater attention on all small islands in global environmental policy”, en la revista NPJ Biodiversity, se destaca la urgente necesidad de abordar las amenazas medioambientales que enfrentan las islas pequeñas en todo el mundo. Con su rica biodiversidad y ecosistemas únicos, estos territorios se encuentran en la vanguardia de la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. A pesar de esto, las contribuciones determinadas a nivel nacional bajo el Acuerdo de París son consideradas insuficientes para prevenir la irreversible pérdida de ecosistemas insulares críticos.

El estudio, que integra a investigadoras e investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad como Mónica Ortiz, Aníbal Pauchard, Silvio Crespin y Cecilia Smith, subraya la falta de atención hacia los retos socioambientales específicos que enfrentan las islas pequeñas en comparación con su importancia ecológica. Aunque el nuevo Marco Global de Biodiversidad Mundial (Global Biodiversity Framework -GBF-)  aborda el problema de las especies invasoras, las amenazas más inmediatas como los peligros costeros y la sobreexplotación no reciben la atención necesaria.

Solo un 3% de la superficie del planeta está constituida por islas, pero éstas alojan el 20% de la biodiversidad mundial, son santuarios de biodiversidad y de cultura con la sabiduría de sus comunidades indígenas, y poseen amenazas de pérdida de biodiversidad ante el cambio climático. “Con este artículo queremos destacar que su heterogeneidad no está reconocida, hace falta información, es necesario ampliar la definición de islas en la política y gobernanza ambiental global, particularmente en archipiélagos como es el caso de Chile y Filipinas, pues sus islas están olvidadas”, destacó la investigadora Mónica Ortíz. 

En este trabajo, se destaca la necesidad de reconocer la diversidad de las pequeñas islas y sus desafíos de gobernanza únicos, en este caso incluyendo a pequeños estados insulares en desarrollo (Small Island Developing States -SIDS-) y otros países archipiélagos. La revisión de la evolución de políticas y ejemplos de islas en Filipinas y Chile destaca la importancia de adaptar las estrategias a las realidades específicas de cada región. Como señala la investigadora Ortíz, es una perspectiva que se desarrolla revisando políticas globales, pues las islas son muy vulnerables al cambio climático sobre todo considerando los tifones, y el aumento del nivel del mar, entre otros factores. Además, Chile y Filipinas tienen mucho en común, son países del Pacífico, poseen historia de colonización española, amenazas de extractivismo a su biodiversidad, y el cambio climático como amenaza urgente, por lo tanto hay mucho que aportar y colaborar entre estos dos territorios, sobre todo en experiencias de gestión de áreas marinas protegidas.

Chiloé Créditos: Pixabay

Para la investigadora Ortíz, la co-producción de conocimiento es clave pues estas islas han enfrentado amenazas por años y poseen sabiduría de cómo afrontar esos desafíos, “por nuestra parte es posible brindar capacitaciones en tecnología y herramientas, pero también es un proceso de escucha sobre lo que les sucede y dónde necesitan ayuda para complementar esa colaboración. En esta fase inicial, visualizamos nuestro papel como crucial en la generación de documentación, facilitando la comprensión de que los problemas actuales serán superados en un futuro próximo, alcanzando niveles o tasas que hoy en día no se encuentran registrados”, afirmó. 

El artículo hace un llamado a una transformación en la política y la investigación global, apelando al reconocimiento de las pequeñas islas como metacomunidades interconectadas por especies y sistemas socioecológicos. Se enfatiza la necesidad de la creación de coaliciones y el intercambio de conocimientos, particularmente con los poseedores de conocimientos locales, indígenas y tradicionales de las islas pequeñas. “Es vital asociarse y aprender a través de la conexión con comunidades que son vulnerables y resilientes a la vez, y fortalecer el liderazgo de la sabiduría ancestral”, destacó la investigadora filipina residente en Chile desde el año 2021.

Por ahora, la investigadora admite que es importante abrir la definición de pequeños estados insulares a países archipiélagos -como es el caso de Chile y Filipinas-, para acceder a financiamiento y coaliciones que ya existen, y crear nuevas con países con desafíos similares como lo son Indonesia y Malasia. “El primer paso es reconocer que Chile es un país con territorio insular que posee desafíos muy distintos, e islas con identidades propias. En ese sentido Filipinas y Chile poseen la misma problemática de centralización y marginalización, pues no reciben mucho apoyo a nivel político”, destacó. En este sentido Mónica señala que le gusta pensar en las islas como sistemas socioecológicos plenos, en donde no es posible separar la naturaleza con su cultura, pues se encuentran muy conectadas.

La investigadora Mónica Ortiz presentando en la COP 28 en Dubai.

Como recomendaciones el artículo destaca la importancia crítica de actuar ahora para proteger no solo la biodiversidad única de estas islas, sino también para garantizar la supervivencia de las comunidades que dependen directamente de estos ecosistemas. Solo a través de un enfoque más amplio e inclusivo, que reconozca las diversas realidades de las islas pequeñas, se podrán alcanzar los objetivos globales de biodiversidad y desarrollo sostenible para el año 2030. 

Por último, en el contexto de la COP 28 la investigadora Mónica Ortíz presentó parte de este trabajo en la mesa de discusión “𝐄𝐱𝐩𝐞𝐫𝐢𝐞𝐧𝐜𝐞𝐬 𝐨𝐟 𝐚𝐧𝐝 𝐑𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐬𝐞𝐬 𝐭𝐨 𝐋𝐨𝐬𝐬 𝐚𝐧𝐝 𝐃𝐚𝐦𝐚𝐠𝐞 𝐢𝐧 𝐂𝐨𝐚𝐬𝐭𝐚𝐥 𝐚𝐧𝐝 𝐈𝐬𝐥𝐚𝐧𝐝 𝐂𝐨𝐦𝐦𝐮𝐧𝐢𝐭𝐢𝐞𝐬” sobre las pérdidas y los daños en las comunidades insulares, especialmente las de los países archipelágicos, como Filipinas.

Para mayor información, revisa el artículo en el siguiente enlace: https://www.nature.com/articles/s44185-023-00023-5.epdf?sharing_token=PJTV4PPd_X9m1d__WNVrVNRgN0jAjWel9jnR3ZoTv0NDqJe5cDX93JACnlpHZmWYOMU094KNt_OFNJpLCGb8QLiQ6395LFZAms-MeJYj1K7PEh8e2uzvhTEEKM1CHnYSl9Z2A0YpXjarkBNA10vHX4plUpOuoiM-IdBF7dueUKo%3D