April 10, 2024

Desarrollan iniciativa para la gobernanza de humedal en el Valle de Elqui

-Durante el 2024 y 2025 se realizará el Plan de Gestión Integral del río Claro, iniciativa socioecológica desarrollada por el Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, la ONG Elqui Valle Sagrado y la Municipalidad de Paihuano.

El Río Claro es el principal humedal de la comuna de Paihuano y una riquísima fuente de vida para la flora, fauna y las comunidades humanas que habitan en este territorio de la Región de Coquimbo. Sin embargo, este río que fluye desde la cordillera de los Andes hacia el Valle de Elqui, se encuentra en una zona de fuerte presión antrópica, sequía y crisis hídrica, lo que pone en peligro la seguridad hídrica de la comunidad y la conservación de este ecosistema.

A raíz de este escenario y la importancia del humedal, es que un equipo interdisciplinario, integrado por científicas y científicos del IEB, representantes de la comunidad elquina, del gobierno local y ONGs, entre otras instituciones, comenzaron a trabajar en el Plan de Gestión Integral del río Claro, iniciativa socioecológica recientemente adjudicada -gracias los Fondos de Protección Ambiental (FPA) Humedales del Ministerio de Medioambiente-.

Dicha iniciativa busca construir gobernanza sostenible en torno al humedal, garantizar la conservación de la biodiversidad, prevenir desastres naturales, asegurar el suministro de agua dulce y alimentos para las y los habitantes de Paihuano, y contribuir a la adaptación y mitigación del cambio climático.

Paihuano

En este proyecto, desarrollado por el Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, la Municipalidad de Paihuano, y la ONG Elqui Valle Sagrado, participa Milen Duarte, investigadora del IEB y de la Universidad Austral de Chile, quien aborda algunos detalles de la iniciativa.

“Este plan es un instrumento de gestión territorial nuevo en torno a humedales, cuyo único ejemplo en marcha es un plan para el río Toltén, en la Región de La Araucanía.  En el caso del Río Claro, se busca promover el manejo sostenible del humedal y de sus cuencas aportantes, mediante un plan que aborde tanto la planificación, como la gestión y gobernanza asociada al río. Un elemento a destacar es que el trabajo tiene un sello de participación ciudadana, de “co-diseño” junto a las comunidades, relevando aspectos identitarios y de pertenencia local”, explica la investigadora.

Milen Duarte señala que el proyecto se desarrollará durante el 2024 y 2025 y que en éste, será fundamental que las mismas comunidades resalten el valor intrínseco de este ecosistema y sus contribuciones al territorio y las personas. “Durante este proceso es clave trabajar en cómo ponernos de acuerdo para mantener e incluso mejorar las condiciones del humedal. De eso se trata la gobernanza”, explica la investigadora. Para lograr que este proceso sea efectivo, la I. Municipalidad de Paihuano, por medio de su alcalde Hernán Ahumada, ha puesto a disposición los distintos departamentos y unidades del municipio, reafirmando con ello la visión de cuidado del medio ambiente de esta comuna.

Colibrí en Valle de Paihuano

Este plan de gestión también considera un enfoque ecosistémico, que incorpora la idea de restauración ecológica para el cambio climático. “Estamos en una zona de escasez hídrica muy fuerte, donde la desertificación es muy intensa y las proyecciones muestran que el panorama será más complejo a futuro. Por esto, es relevante proteger al territorio y con ello a las personas, para que puedan habitar en armonía con este lugar. En ese sentido, cualquier decisión será tomada de forma colaborativa, y alineada con las prioridades de la comunidad”, destaca.

Para estos fines, el proyecto también cuenta con la participación de Nélida Pohl, directora de comunicaciones del IEB; Francisco Squeo, investigador del IEB y de CEAZA, y Mariela Rodríguez, profesional administrativa del IEB.  Asimismo, colaboran habitantes del territorio, como la encargada de medio ambiente de la Municipalidad de Paihuano, Cecilia Díaz, el abogado Juan Vargas, la antropóloga Halszka Paleczek y la huertera y educadora ambiental Kate Farmer, entre otras y otros representantes principalmente de instituciones regionales.

En ese contexto, los organismos asociados al proyecto desarrollarán un proceso de co-diseño con los actores clave y la comunidad paihuanina, donde las y los habitantes de la comuna tendrán la posibilidad de plasmar sus miradas y necesidades en torno al humedal del Río Claro y las subcuencas aportantes. Con ello, se construirá un plan a la medida de la comuna, que pueda servir como hoja de ruta para planificar el uso del agua y el cuidado del medio ambiente al corto, mediano y largo plazo, asegurando así los beneficios que nos brinda la naturaleza para las generaciones futuras. El proceso, que se desarrollará durante dos años, contará además con el acompañamiento de equipos técnicos y científicos locales, así como los profesionales de la SEREMI de Medio Ambiente de Coquimbo Roberto Villablanca y Marcela Pino.

Otro elemento fundamental que considera el proyecto, es en materia comunicación y educación ambiental. Al respecto, Nélida Pohl comenta sobre la importancia de trabajar estas dimensiones. “Este proyecto es de suma importancia para el IEB, porque engloba múltiples de nuestras prioridades, como son poner la ciencia al servicio de las necesidades de los territorios, el co-crear conocimiento para una gestión realmente participativa, y aplicar nuestra vasta experiencia en educación y comunicación ambiental para ayudar a resolver problemáticas socioecológicas”, puntualiza la comunicadora científica.